11 de Marzo de 2010 |
Carlos Espinoza Flores

La reconstrucción del Instituto Gaspar García Laviana y el adoquinado de 13 calles fueron las obras inauguradas este jueves por el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) y las autoridades del municipio de Tola, departamento de Rivas.
El monto invertido en ambos proyectos superó los 6 millones de córdobas, y para su realización no sólo se contó con un fuerte aporte monetario del FISE y de una contrapartida de la municipalidad, sino también del involucramiento de los pobladores beneficiados.
Los aportes económicos del Estado realizados a estas obras son parte de las orientaciones del presidente de la República, comandante Daniel Ortega, quien en reiteradas ocasiones ha asegurado que la política del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional es priorizar el área social en cuanto a la asignación de los recursos disponibles.
Un cambio total a la fisonomía del puebloHasta hace poco las principales calles del municipio de Tola eran básicamente de tierra y el instituto de educación secundaria estaba, según afirman los mismos estudiantes, en la ruina.
Hoy todo eso ha cambiado. Las calles lucen limpias y sin charcas, pues gracias a su adoquinamiento los vehículos ya no socavan la tierra y el agua no se estanca en ningún lugar. El instituto por su parte luce ventanas, puertas, piso, pupitres y techo completamente nuevos, un cielo raso reconstruido, una infraestructura recién pintada, un nuevo sistema de agua potable y eléctrico, así como también con un muro perimetral para dotar de seguridad a la infraestructura educativa y a los estudiantes.
Una eficiente administración de los recursosDe acuerdo al compañero Nelson Artola, presidente ejecutivo del FISE, gracias a que los dos proyectos contaron con la ejecución y fiscalización de la población organizada en el Poder Ciudadano, los alcances de los mismos fueron mucho mayores a lo proyectado. Según comentó, con el ahorro de aproximadamente 300 mil córdobas en el proyecto de reconstrucción del colegio Gaspar García Laviana, los pobladores pudieron realizar obras complementarias como el mejoramiento de los andenes, las áreas verdes, y las áreas de juego. Y con el monto ahorrado en la construcción de las Calles para el Pueblo se logró ampliar el proyecto de 11 originalmente a 13 calles al final.
Aquí radica la importancia “de que el pueblo administre su propio dinero”, aseguró.
Artola dijo que este sistema de administración eficiente y honesta es un gran ejemplo para los ladrones de los 16 años de gobiernos neoliberales. “Aquí pueden venir a aprender, si tienen una pizca de vergüenza, cómo se administra la plata del pueblo. Aquí pueden venir a aprender transparencia, ética como lo hace el pueblo de Tola y lo hace todo el pueblo de Nicaragua”, refirió el funcionario.
Pobladores agradecen al gobierno revolucionarioTanto estudiantes, padres de familia, como los habitantes de los diferentes barrios beneficiados con estos proyectos quisieron mostrar su agradecimiento porque ahora con un Gobierno Sandinista, comprometido con las necesidades sociales, es que están viendo cómo se invierten sus impuestos.
“Estas calles daban vergüenza, no se podía ni pasar, puro lodo, puro hoyo, eran intransitables. Ahora se puede pasar con tranquilidad. Sólo hasta ahora, con este nuevo gobierno, porque los anteriores no se preocupaban por nada, nada hicieron”, dijo Francisca Martínez, habitante del barrio El Coyol, uno de los sectores beneficiados con el Programa Calles para el Pueblo.
Con respecto a la reconstrucción del colegio, los más entusiasmados parecen ser los estudiantes, pues por muchos años la única referencia que podían dar de éste era el de unas instalaciones semidestruidas y abandonadas donde tenían que estudiar porque “no había otra opción”.
Como estaba “pues no permitía las condiciones necesarias para recibir clases, estudiar aquí era bien difícil, casi nada servía, por eso creo que todo esto que hicieron es una forma cómo el gobierno está aportando a nosotros los jóvenes para que tengamos una mejor educación”, afirmó Rosibel Duarte, de 16 años y estudiante de quinto año de este centro.
Los padres de familia expresaron que durante más de 15 años el deterioro de las instalaciones educativas fue casi continuo, pues ninguna autoridad nacional ni local se atrevía a invertir un solo centavo en éstas.
“Estuvo así más de 15 años. Este instituto lo construyó la Revolución, pero los gobiernos que vinieron después no se preocuparon por él, porque solo acarreaban agua para su molino, los que sufrieron las consecuencias fueron los estudiantes, ellos no”, refirió Justo Germán Lanzas, quien tiene estudiando en este centro a dos de sus once hijos.
Obras de progreso no paranConsultado sobre la ejecución de estas dos obras, el alcalde sandinista de la localidad, José Ángel Morales, aseguró que son más que nada un cumplimiento a las demandas de los pobladores, pero que el compromiso de la comuna y del gobierno central no sólo se materializa en éstas. Sino que hay otras necesidades que poco a poco se irán solventando.
Morales afirmó que pronto se estarán realizando proyectos de agua y saneamiento, de deportes, Plan Techo, piso, viviendas, compras de módulos para el mejoramiento de las carreteras, entre otras inversiones.
Para la ejecución de esto, la alcaldía cuenta con un presupuesto de 16 millones a lo que habría que sumar los fondos que destina el gobierno para programas de este tipo.