10 de Marzo de 2010 |
Pedro Ortega Ramírez
Lograr la independencia y autodeterminación del pueblo de Puerto Rico, es una de las grandes luchas que enfrenta y lidera el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH).
El puertorriqueño Julio Muriente Pérez, es uno de los principales dirigentes de este movimiento, que reconoce en Nicaragua y en el gobierno del presidente Daniel Ortega, uno de las principales vanguardias en la lucha por la independencia de los pueblos.
“Hemos hecho un reconocimiento público a Nicaragua, porque el gobierno de Nicaragua y particularmente el compañero Daniel, han sido una voz clara, una voz comprometida y valiente en diversos foros en los cuales Nicaragua ha estado presente”, dijo el compañero Julio, quien este miércoles dictó una conferencia magistral a alumnos y comunidad universitaria de la UNAN-Managua.
Durante la charla el dirigente independentista brindó un panorama de la lucha librada por el pueblo puertorriqueño a favor de su nacionalidad, por su patria y sobretodo por su autodeterminación e independencia hacia Estados Unidos.
“El pueblo nicaragüenses ha sido históricamente un aliado de nuestra causa y por lo tanto, hemos venido acá a renovar esos lazos solidarios, que se sepa que a las alturas del año 2010 en Puerto Rico hay un pueblo que enfrenta la dominación colonial directa de Estados Unidos, que ha logrado prevalecer como cultura, como nacionalidad con su lengua, valores y costumbres, reconocemos en la soberanía nacional el gran objetivo que podrá en su día hacer posible que los puertorriqueños y las puertorriqueñas construyamos una economía y una sociedad en libertad”, expresó Julio.
Reclamó que Puerto Rico y su pueblo quieren tener control sobre el poder político para disponer de su futuro como nación.
“El gran problema nuestro es ése, el gran problema de la nación puertorriqueña consiste en que no tenemos el poder político para disponer de nuestras vidas, ese poder político lo ha secuestrado desde el año 1898 el gobierno de Estados Unidos, el congreso (de ese país) específicamente, tras las invasión militar de la que fue objeto nuestra patria”, historió Julio.
Señaló que Puerto Rico es colonia “luego de completada la guerra hispano-cubano-americana, guerra en la cual lo que quedaba del imperio español en el Caribe éramos Cuba y Puerto Rico y pasamos a manos de Estados Unidos como botín de guerra, desde entonces Puerto Rico ha sido colonia de Estados Unidos, hemos sido manipulados, utilizados económica, política y militarmente, pero 112 años después afirmamos que la nación puertorriqueña está vigorosa y está en lucha por su autodeterminación”.
El ALBA es la esperanza de los pueblos Julio, en los últimos años, ha dedicado parte de su vida en la lucha por la independencia de Puerto Rico, por eso es que también considera que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, ha permitido un avance significativo en esa autodeterminación de los pueblos y naciones de América Latina y el Caribe.
“Durante la pasada década ha habido un avance significativo de la lucha de nuestros pueblos y expresiones concretas. El ALBA es una expresión económica política de enorme importancia, precisamente lo que nosotros estamos planteando es que el colonialismo sigue siendo en nuestra América y sobre todo en el Caribe un problema a resolver”.
Dijo que si bien la inmensa mayoría de las colonias en Asia, África y América Latina han desaparecido, también es cierto que en el planeta sigue habiendo colonias y Puerto Rico es un claro ejemplo de ello, al igual que las islas Malvinas en Argentina, así como Aruba, Curacao, Martinica, Guadalupe que son colonias de Holanda.
“Estamos ante un problema no resuelto y el llamado es justamente en el contexto que tú describes (el ALBA) ese avance que ha ido dándose desde la pasada década, los países hermanos y los pueblos hermanos reconozcan que la lucha por la justicia social, que la lucha por mejores economías y por la prosperidad por nuestros pueblos pasa por la lucha contra el colonialismo y la lucha por el rescate de la soberanía de estos pueblos que viven la dominación colonial”.
“Tenemos muy presente la expresión del compañero Daniel en la Cumbre Iberoamericana de Trinidad y Tobago, donde el compañero presidente dejó claramente establecido frente al propio presidente Barack Obama, que ahí habían dos ausentes que descalificaban la reunión, esos dos ausentes eran Cuba y Puerto Rico”.
Igualmente reconoció que el canciller compañero Samuel Santos en diversos foros internacionales ha levantado la bandera de la lucha del pueblo de Puerto Rico por su independencia.
“Yo me atrevo a decir que en este momento de la historia de América, Nicaragua es vanguardia de la lucha anticolonial en general y vanguardia del respaldo a la causa de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico, cosa que reconocemos y agradecemos profundamente”.
Julio también tuvo palabras para referirse a la decisión tomada por los países latinoamericanos y caribeños, de constituirse en un bloque continental sin la presencia de Estados Unidos y Canadá.
“La hemos visto con muy buenos ojos esa iniciativa y de nuevo lo que lamentamos es no estar ahí presente con plenitud de derechos y deberes. Lo que aspiramos es que iniciativa como esas en sus reuniones posteriores reconozcan que entre los asuntos a resolver está el problema de colonialismo en general y en particular de Puerto Rico, de manera que con el descrédito histórico de la OEA manipulada y tan vilipendiada precisamente por Estados Unidos surge de manera esperanzadora esta iniciativa que tuvo precisamente como intención premeditada la exclusión de estos mayordomos continentales, de estos amos imperiales”.
Expresó que aún en el 2010, año en que se completa la segunda década de haber sido firmada por las naciones que conforman la Organización de Naciones Unidas, la resolución por erradicar el colonialismo, éstas sigan existiendo en el mundo.
“Los asuntos mas importantes sobre el colonialismo están pendientes de ser resueltos, me parece a mí que los gobiernos amigos, los países amigos tienen que reclamarle a la comunidad internacional que la palabra comprometida en una resolución como esa no quede como letra muerta y que se reactive la lucha por la independencia la autodeterminación y la soberanía contra el colonialismo”.