Promotoría Solidaria entrega Viviendas Solidarias en el barrio San Sebastián

Wednesday 18 de January 2012 | Erving Sánchez Rizo
La entrega fue realizada en horas de la tarde por personal de la Promotoría Solidaria y por miembros de la Juventud Sandinista quienes realizaron fiestas con piñatas y payasos para alegrar la entrega y a los niños del barrio San Sebastián, uno de los más antiguos de Managua.

El ambiente en las casas solidarias entregadas era de optimismo, el rostro de los habitantes mostraba la tranquilidad de saber que el sitio donde viven ya no les va a caer encima y que tampoco se seguirán mojando al llegar la temporada de lluvias.

Sobre el asunto, Julio Luisa Guerrero, de oficio planchadora, dijo casi entre sollozos de emoción, que ya no le tocará seguir viviendo las aflicciones y grandes dificultades que le tocaba porque cuando estaba en su trabajo planchando, ella pensaba en sus hijos que seguramente se estarían mojando porque el techo era un coladero.

Alegría en el barrio San Sebastián

Aseguró la compañera Guerrero que producto de los años en que se mojaron con las lluvias, sus cinco hijos padecen de asma o de bronquitis y que ahora gracias a Dios, al Comandante Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, ya no les continuará pasando eso.

Petrona Mendoza, también del mismo barrio y favorecida con una casa solidaria, dijo que gracias a Dios le han estado llegando bendiciones de parte del Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega y de la compañera Rosario Murillo, quienes aseguró “si han visto por los pobres del país, no como los gobernantes de los 16 años neoliberales”.

La compañera Mendoza, quien con su esposo recogen botellas y aluminio en la Chureca para sobrevivir, también fue beneficiada con un paquete alimenticio mensual de parte del gobierno del Presidente Ortega.

Adiós a las goteras

Por su lado, Luisa Amanda Gómez, también dio gracias a Dios por haber sido favorecida por el gobierno sandinista con una casa solidaria, dado que la suya, que estaba en muy mal estado, a punto de venirse al suelo, en tanto que el techo tenía muchas goteras, lo que les afectaba en su salud.

Emocionada, destacó que un día pasó una muchacha con un censo y le llenó unos datos y posteriormente vio aparecerse a jóvenes de la Promotoría Solidaria que llegaron con materiales y herramientas, listos a construirle una nueva vivienda que reemplazaría a la que estaba por caerse.

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