El científico nicaragüense, Jaime Incer Barquero, indicó que existe evidencia de impacto de un meteorito en el cráter que se formó tras la caída de un objeto todavía no identificado en un lugar cercano a la Fuerza Aérea de Nicaragua, el pasado fin de semana.
Durante un recorrido acompañado por otros especialistas del Ineter y de la Unan-Managua, Barquero afirmó que “obviamente es un cráter de impacto de un objeto que cayó”, argumentando que la forma del cráter y la forma del cizallamiento de las rocas así lo revelan.
“Es impresionante este agujero que yo lo definiría como un cráter de impacto, a pesar que no es una cosa gigantesca es obvio de que aquí hubo la intrusión de un cuerpo que cayó acá y proyectó todo ese suelo en varias direcciones”, observó.
“Es un cráter de impacto, no es un cráter de explosión que viene de adentro para afuera, sino de afuera para adentro. La certeza de esta hipótesis (impacto de un meteorito) va a depender mucho del análisis que se haga de lo que se pueda encontrar debajo de este cráter, o si hay una masa fragmentada o compacta de hierro, de níquel o de cualquier otro material”, explicó.
El científico estuvo observando detalladamente formación de cristales en varios tipos de roca que se encuentran esparcidos alrededor del cráter.
“Esto es una cosa muy curiosa, fíjense cómo estos cristales están formados en medio de lo que es casi una toba. ¿Pero por qué están aquí estos mini cristales? Se pueden haber formado en el momento mismo del impacto y la gran temperatura que se genera en el momento del impacto”, comentó.
Incer manifestó que se tienen que esperar los resultados de estudios y análisis que se están realizando “para poder cerciorarnos que realmente hubo un cuerpo impactante acá que cayó y formó este cráter y lanzó todo este material hacia afuera y pasó raspando todas estas formaciones que están aquí”.
Incer también explicó que un meteorito cuando cruza la atmósfera de la Tierra se sobrecalienta lo suficiente como para que sus materiales se vuelvan incandescentes y dejen una estela detrás, en ese sentido indicó que el objeto que cayó en Managua “podría ser la porción terminal de un evento que arrancó muchas millas afuera y que cuando cayó aquí ya todo lo que se fundió se había desprendido y solamente cayó el núcleo”, no obstante indicó que “es muy difícil conjeturar hasta tanto no haya un análisis más completo de la situación”.
Por su parte, el doctor Gustavo González, coordinador del observatorio astronómico de la Unan-Managua, recogió muestras de roca que se encuentran impregnadas con un material extraño.
“Aquí tenemos cristales que no sabemos de qué son, esto es algo muy extraño, jamás los había visto. En 25 años de experiencias esto jamás lo había visto. Aparentemente son cristales que se miran en forma cilíndrica”, anotó.
“Esto puede ser producto de una cristalización en la combinación del material existente y el material extraño que está impactando”, expuso.
El doctor José Milán comentó que los cristales que se encuentran en las rocas no son charneles de bombas, sino materiales extraños, cuya composición será determinada por los laboratorios a los que se remitirán las muestras.
Milán indicó que se está buscando un laboratorio fuera del país, que tenga buena reputación en el procesamiento de ese tipo de materiales y en la calidad de sus resultados.












